Y ella se quedo mirando perpleja las olas…
Los recuerdos llovían… como esa noche de verano… donde
recordaba la primera vez que estuvieron sentados allí… Todo era un caos… Ella
sentía mucho mucho miedo…
Los dos preferían dormir dormir dormir en vez de comer….
Y las olas chocaban contra la roca… con gran furia..
Y en la ciudad los autos pasan pasan…y cada persona en su
universo…. De vez en cuando se escuhaba
las voces de algunos que querían gritar el poder no existe…. Pero solo
lo murmuraban…
Por que vivimos aca era la pregunta que se hacían… La ciudad
es como un monstruo… te absorbe
Que hacemos aca? Si no estas atento te pueden destruir… Le
decía el…
Y ella decía un si con su cabeza…
Alli en el balcón… era las reuniones de todas las noches a
mirar las estrellas…
A compartir un cigarrillo y hablar de sus penas de sus
fracasos de sus pocas alegrías… de los
apegos excesivos a objetos externos que los teletranportaba hacia otros mundos
cuando se sentían desbordados no pudiendo tener el control y del humano como ser… que detestable… pero ellos estaban ahí perteneciendo a esa
clase de humanos de ciudad.
¿cómo? ¿Que? ¿por qué? ¿cuándo?....
Luego llegaba la hora de que ella volviera a su lugar.. y se
despedían con una mirada que lo decía todo un abrazo…
Cada uno fantaseaba a su manera… era una conexión como de
infantes con una histeria que era tierna…
Se regalaban frases, música, juguetes, mucha mucha música….
Pero un dia ocurrio lo que tendría que temian tanto….
De a poco se permitieron las caricias, a contenerse por que
se sentían solos, y ambos eran tan compatibles que el vinculo se empezó a
tergiversar…
El ya había aclarado su situación con respecto al tema de
las relaciones donde se involucra ya esa palabra que se llama amor o ¿deseo?,
ella también, pero se confundieron igual…
Hasta que un día se chocaron con eso que es misterioso era
una verdad como todas las verdades muy profundas e inexplicables no la podían
controlar…
Despues de ese encuentro que fue tierno, un poco infantil,
poca histeria de adultos, entre regalos y regalos, de palabras hermosas y el miedo latente entre ambos de que nada dura
para siempre, de que estamos destinados siempre a las pequeñas muertes
sucesivas de eso se trata la vida, de
elaborar siempre duelos… el se lo advertiría antes que a ella le agradara, que nada
era para siempre. Y lamentablemente, lentamente el fue despareciendo…
Desaparecio de la forma mas rara… se convirtió en un muñeco.
Su transformación fue gradual muy de a poco su cuerpo empezó a endurecerse,
como el plástico de un playmobile los muñecos preferidos… ese muñeco que le
regalo el una vez…. Fue tanto su miedo que sus sentimientos empezaron también a
endurecerse se torno frio…Ella también quería convertirse pero no en muñeco
sino en ninfa en una ninfa del bosque…
pero no podía y lloraba.
El suspiraba a escondidas… para que ella no se diera cuenta
pero era mas fuerte el convertirse muñeco…
Y para que ella no lo olvidara prefirió irse a vivir a ese
muñeco que una vez le regalo y desaparecio… Ella quedo con el aprendizaje de
que todo se esfuma nada permanece para siempre… pensar de esa forma es una
utopia… La vida es asi siempre hay despedidas cada una es particular ninguna se
repite de la misma forma pero en fin despedida una vez mas comprendio… pero
esta vez con menos autoboicot….
Pero a veces cuando siente que no tiene sincronización con
nada… y que hay días que las pulsiones de autodestrucción pueden mas... lo
recuerda y lo mira sentado allí en su repisa con sus demás regalos de colores llamativos, brillantes pero frívolos sin
calor humano y ella recostada ahí en su cama sola sin nadie que le de un abrazo
ni que escuche sus miedos… se pone a llorar…
¿Algun dia volveras?
¿Cuando? Yo aun espero por tu regreso....
¿Encontraste la felicidad?
Esa palabra Se me ha ido de mis días
Vivo de noche duermo de dia…
La noche como siempre fue nuestra aliada… ahora me acompaña
a mi nada mas…
Ella también a veces te extraña. Y ambas
extrañamos el balcón, el vino, tu música encantadora, tus caricias en mi pelo,
tus palabras, el silencio, los miedos, tus frases, y ese polvo de estrellas que
en esas noches abundaba…